Posts etiquetados ‘Marxismo’

Elecciones (Rosa Luxemburg)

Publicado: 14/05/2014 en personal
Etiquetas:

«El terreno de la legalidad burguesa del parlamentarismo no es solamente un campo de dominación para la clase capitalista, sino también un terreno de lucha, sobre el cual tropiezan los antagonismos entre proletariado y burguesía. Pero del mismo modo que el orden legal para la burguesía no es más que una expresión de su violencia, para el proletariado, la lucha parlamentaria no puede ser más que la tendencia a llevar su propia violencia al poder. Si detrás de nuestra actividad legal y parlamentaria no está la violencia de la clase obrera, siempre dispuesta a entrar en acción en el momento oportuno, la acción parlamentaria de la socialdemocracia se convierte en un pasatiempo tan espiritual como extraer agua con una espumadera. Los amantes del realismo, que subrayan los “positivos éxitos” de la actividad parlamentaria de la socialdemocracia para utilizarlos como argumentos contra la necesidad y la utilidad de la violencia en la lucha obrera, no notan que esos éxitos, por más ínfimos que sean, sólo pueden ser considerados como los productos del efecto invisible y latente de la violencia».

Rosa Luxemburg.


[…] todo proceso revolucionario verdadero engendra una contrarevolución aún mayor” (Lenin)

[El proceso revolucionario en Bolivia es] “un hecho de soberanía social que ha permitido la conversión de la mayoría demográfica indígena en mayoría política estatal; una modificación de la naturaleza social-clasista del mando y hegemonía estatal […] de la mano de movimientos sociales y modos organizativos de caracter sindical(0), comunal y plebeyo del mundo indígena-popular.

(0) Para los trabajadores, principalmente mineros y fabriles, al menos durante 50 años (1940-90), el sindicato fue la red organizativa de la identidad de clase y de la acumulación de la experiencia de clase […] la asimilación de la experiencia de clase vino exclusivamente por el lado del sindicato, pues los trabajadores, al final sólo tenían a este para afrontar la vida, la represión y la muerte. El sindicato ha sido el único lugar duradero para experimentar los avatares de la existencia colectiva; ha sido la única red de apoyo, amistad y solidaridad continua y el auténtico lugar para asumirse como cuerpo colectivo. Lo que los trabajadores han hecho en la historia desde 1940 hasta 1990 ha sido bajo la forma de sindicato; han luchado en él, han hecho una revolución (y no es poca cosa), han obtenido derechos, han conseguido salud y vivienda, han protegido a sus familias, han enterrado a sus muertos. De ahí su perdurabilidad y prioridad en la construcción de la memoria de la clase obrera […]” Alvaro G. Linera. “Sindicato, multitud y formas de autonomía política en Bolivia”. 2001.

(más…)


De la introducción de Vicente Romano:

Procedimiento dialéctico para el conocimiento de la realidad desarrollado por Engels en el ‘Anti-Düring’. Proceso en 3 etapas:

  1. Estudio general del fenómeno como un todo que permite conocer sus cualidades y aspectos más generales en su acción recíproca. Este análisis resulta insuficiente por no explicar los detalles que forman y constituyen el conjunto.
  2. Estudio profundo de los distintos aspectos y elementos del fenómeno como un todo, de sus cualidades y relaciones, pero sin separar un elemento de otro.
  3. Los conocimientos obtenidos de ese estudio profundo se resumen, se sintetizan y se elevan a un nivel superior, integrador, del conocimiento de la realidad.

[Ver “Manual para pensar”]

Leyes internas del periodismo:

  1. El periodismo surge en una etapa concreta del desarrollo de la sociedad, con la aparición de los elementos del capitalismo y de determinadas necesidades sociales y como medio de comunicación y dirección de la sociedad. Como forma de producción intelectual el periodismo no solo crea el objeto para el consumo (periódicos, revistas, …) sino también el sujeto de consumo, loas audiencias que reciben esa información.
  2. Carácter de clase del periodismo: las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en la sociedad de clases. Quien dispone de [la propiedad de] los medios de la producción material dispone también de los medios de producción intelectual [simbólica]. La tarea principal de los periodistas radica pues en la producción y difusión de las ideas de la clase dominante.

Parcialidad como principio básico del periodismo. La parcialidad viene determinada por el carácter de clase del periodismo. Es expresión y defensa de una determinada posición. La parcialidad posee necesariamente carácter de clase por expresar los intereses y posición de una clase.

  • Las armas de la crítica no pueden sustituir a la crítica de las armas. Una fuerza material sólo puede ser derribada/vencida por otra fuerza material.
  • Uno de los problemas más difíciles de la filosofía es el descender del mundo del pensamiento al mundo real. La realidad inmediata del pensamiento es el lenguaje […] problema de descender del lenguaje a la vida. Periodismo no solo es ‘inteligencia’ sino también ‘sentimientos’. La emocionalidad presupone un contenido que el lector/receptor siente de forma parecida.
  • Importancia de ‘los hechos’ por la fuerza de convicción que ofrecen. Pero más importante aún es la información derivada de su análisis y generalización. La selección de hechos lleva implícita su valoración. Para Engels el análisis de los hechos es un medio eficaz para prevenir que el periodista llegue a deducciones abstractas, separadas de la realidad objetiva.
  • Defensa del anonimato del periodista: Lo que importa es lo que se dice no quién lo dice.

 

De los textos de Marx y Engels:

Sobre la prensa:

  • La verdadera crítica no analiza las respuestas sino las preguntas. Queda respondida toda pregunta tan pronto como se ha convertido en un problema real.
  • La primera condición de la libertad es el conocimiento de sí mismo.
  • La (re)presentación de una institución estatal no es la propia institución estatal.
  • La prensa conservadora que recuerda a cada instante que debe rechazarse la prensa [de parte o partidista] por no ser más que una opinión y deformación individual de la realidad, olvida que ella misma no es la cosa sino una opinión sobre la cosa.
  • Lo que convierte a la prensa en la más poderosa palanca de la cultura y la formación [de opinión] es el hecho de que transforma la lucha material en una lucha ideal [de las ideas], la lucha física en la lucha de los espíritus, la lucha de las necesidades, los deseos, de la experiencia, en una lucha de la teoría, del entendimiento, de la forma.
  • La prensa no es ni tiene que ser otra cosa que el franco, apasionado, exagerado en sus expresiones y equivocado diario pensar y sentir de un pueblo que realmente piensa como pueblo. De ahí que sea siempre, como la vida misma, algo que se halla en constante flujo que jamas puede considerarse acabado.

 

Sobre la conciencia, comunicación y lenguaje:

  • La conciencia no puede ser nunca otra cosa que el ser consciente, y el ser consciente del ser humano es su proceso de vida real.
  • Los hombres que desarrollan su producción material y su intercambio material cambian también, al cambiar esta realidad, su pensamiento y los productos de su pensamiento.
  • No es la conciencia la que determina la vida sino la vida la que determina la conciencia.
  • La producción de la vida, tanto de la propia en el trabajo como de la ajena en la procreación, se manifiesta como una doble relación: de una parte como relación natural y de otra como relación social; social en el sentido de que por ella se entiende la cooperación de diversos individuos, cualquiera que sean sus condiciones, de cualquier modo y para cualquier fin. De donde se desprende que un determinado modo de producción […] lleva siempre aparejado un determinado modo de cooperación que es, a su vez, una fuerza productiva; que la suma de las fuerzas productivas condiciona el estado social y que, por tanto, la historia de la humanidad debe estudiarse y elaborarse siempre en conexión con la historia de la industria [la técnica] y el intercambio [la historia de los modos de producción].
  • El lenguaje es tan viejo como la conciencia: el lenguaje es la conciencia práctica, la conciencia real, que existe también para los otros y que por tanto comienza a existir también para sí mismo, y el lenguaje nace, como la conciencia, de la necesidad. La conciencia es por tanto un producto social.
  • La división del trabajo sólo se convierte en verdadera división a partir del momento en que se separan el trabajo físico y el intelectual.
  • Todas las luchas que se libran dentro del estado no son sino las formas ilusorias bajo las que se ventilan las luchas reales entre las diversas clases. De lo que se desprende que toda clase que aspire a implantar su dominación […] tiene que empezar conquistando el poder político, para poder presentar su interés como el interés general.
  • Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época. Las ideas dominantes no son otra cosa que la expresión ideal de las relaciones materiales dominantes, las mismas relaciones dominantes como ideas.

El marxismo debe ser estudiado y aplicado como una guía revolucionaria.  Por consiguiente, el conjunto de sus teorías, ideas y conceptos  estarán  unidos por un contenido y finalidad revolucionaria.

El  núcleo  del  marxismo  es  el  materialismo   histórico   o   concepción materialista de la historia. Esta  concepción consiste en la tesis de que  la especie humana se  ha  desarrollado  mediante  la  búsqueda  del  ahorro de trabajo para sobrevivir. Dicho de otro modo, la  especie  humana  ha  creado actividades lúdicas (por ejemplo, el  arte)  porque  ha  conseguido  dedicar parte del tiempo a labores no productivas, como  cazar,  recolectar  frutos, sembrar, trabajar en las minas o talleres artesanales o fábricas,  sino  que ha dedicado parte del tiempo a crear arte, a pensar, a descansar y a  gozar. Superar la cruda dependencia natural mediante la productividad del trabajo, ésa es la concepción materialista de la historia.

Existe una especie  de  definición  global  y  sintética  que  dice  que  la historia de la humanidad se reduce a la historia del desarrollo  de  la  ley de la productividad del trabajo. O sea, una sociedad, pueblo o  colectividad será tanto más libre y tendrá más tiempo para la creatividad  en  la  medida en que produzca sus bienes en menos tiempo de trabajo  y  pueda  dedicar  el tiempo sobrante a otras actividades. Será más humana en  la  medida  en que reduzca la explotación interna y dependencia  cruda  mediante  la  reducción del tiempo de trabajo necesario, aumentando así el tiempo de creatividad.

Esta definición sintética y  general  sirve  para  todas  las  sociedades  y épocas siempre que  se  respete  su encuadre  amplio.  Hay  sociedades  sin clases, preclasistas y clasistas, y muchas diferencias dentro  de  cada  una de ellas; hay  que  estudiarlas  una  a  una  confirmando  la  valía  de  la definición. Por ejemplo, desde la aparición del mercado, de la  mercancía  y del dinero, durante siglos, se desarrolló e impuso la llamada ley del valor-trabajo, según la cual las mercancías, los recursos para  confeccionar  esas mercancías, las relaciones entre ramas de trabajo,  etc.,  se  organizan  e intercambian en base al tiempo social medio necesario  para  la  fabricación de los productos de consumo.

Esta “ley” no contradice a la de la productividad del trabajo, sino  que  la mejora en su aplicación a las sociedades regidas  por  la  mercancía  y  el dinero.  La  ley  del  valor-trabajo  no  sirve  para  las   sociedades no dinerarias. Hay infinidad de ejemplos que demuestran que la llamada  ley  de la productividad del trabajo, convenientemente adaptada,  sirve  para  todas las etapas de evolución de la especie humana. Pero esta ley  se  ajusta  más al capitalismo que a otras teorías económicas, porque el marxismo ha  nacido de su interior y es su enemigo mortal. Tenemos cuatro  bloques  relacionados entre sí:
1.- Teoría económica.

El  marxismo,  el  materialismo  histórico  en  su  especial   crítica   del capitalismo, analiza sus leyes de evolución y sus contradicciones  internas.

Las primeras, las leyes de evolución específicas del capitalismo son:

a) concentración y centralización del capital: grandes empresas se  comen  a pequeñas, multinacionales a  grandes, transnacionales  a  multinaciones  y, ahora, alianzas de transnacionales;

b) proletarización del mundo:  cada  vez son más las personas asalariadas y menos los patrones a escala  mundial;

c) aumento  de  la  composición  orgánica  del  capital:  aumento  del  capital dedicado a máquinas y disminución del dedicado a trabajadores;

d)  tendencia a la baja  de  la  tasa  media  de  beneficio:  reducción  de  ganancias  al reducirse el número de trabajadores explotados: es  una  tendencia  pues  la burguesía  impone  contratendencias  y

e)  socialización  objetiva  de   la producción: crece la interdependencia, se  mundializa  la  producción  y  elmercado.

Las segundas leyes de la teoría económica, encargadas  del  estudio  de  las contradicciones internas engloban:

a) entre racionalidad  privada  e  irracionalidad  pública  al  buscar  cada burgués  su  máximo  beneficio  minando  el  beneficio   común;

b)   entre socialización productiva y propiedad privada al supeditar el esfuerzo  y  el interés de la mayoría a la vagancia  y  egoísmo  de  la  minoría;

c)  entre sobreproducción y subconsumo al producirse más de  lo  que  se  consume;

d) entre avance tecnocientífico y beneficio privado al supeditarse  a  éste  la modernización tecno-científica;

e) entre Capital y  Trabajo  al  renacer  la resistencia del Trabajo a la explotación del Capital.

2.- Teoría política.

El marxismo sostiene:

a) que el Capital y el Trabajo  son  las  dos  grandes clases  sociales  enfrentadas,  existiendo en medio clases en declive histórico o nuevas formas de  trabajo  autónomo  no  asalariado  ni  tampoco poseedoras de asalariados. Además estas clases intermedias  no  crecen  sino que decrecen respondiendo a las leyes vistas arriba;  también sostiene  que la lucha de clases es inevitable aunque no se perciba, al estar latente,  en el subsuelo, escondida  pero siempre  bullendo,  sorda  y  amenazante.  Las nuevas formas de  explotación  económica,  opresión  política  y dominación cultural, cuando se dan en un contexto  de  opresión  nacional,  permiten  y aconsejan el uso teórico y práctico del  concepto  de  “Pueblo  Trabajador”, que es el formado por la clase obrera con todas sus fracciones internas  más el grueso de las clases intermedias;

b) que el Estado es un  instrumento  de  la  burguesía  para  aumentar  sus beneficios como clase, un instrumento activo,  que  coordina  los  intereses comunes, en beneficio de la  fracción  burguesa  dominante;  que  interviene directa  e  indirectamente  en  toda  la  vida  social;  que  planifica  con presupuestos, programas y estrategias a medio plazo  el  futuro  social  con lustros de antelación; que asegura con  su  monopolio  de  la  violencia  la “paz” para la  explotación  de  las  naciones  y  pueblos,  clases  y  sexos dominados dentro de su órbita  de  actuación (interior  o  exterior  a  sus fronteras,  según  las  necesidades  de  cada  momento);  que  representa  y defiende a su clase dominante a escala mundial e interestatal y que lo  hace aumentando la explotación interna y, si puede, el imperialismo externo;

c) que ese monopolio de la violencia se legitima mediante el control  de  la democracia parlamentaria y burguesa, que excluye  o  reduce  grandemente  la capacidad de intervención de las personas/colectividades/pueblos oprimidas. La democracia burguesa va ligada  teórica  y  prácticamente  al  intento  de monopolio burgués de la violencia: son  inseparables.  Lo  han  sido  en  la historia, lo son y lo serán. Pero lo fundamental es  que  el Capital  puede gobernar sin democracia pero nunca sin violencia. Para el Capital  ese  tipo de democracia es secundaria siendo  el  uso  de  la  violencia  prioritario. Violencia global, sutil e invisible a ratos, pero otras terriblemente  cruel y brutal. La dominación del Capital es una dictadura encubierta que se  hace pública en los momentos o problemas cruciales;

d)  que  las  clases  y  naciones  oprimidas   terminan   comprendiendo   la ineluctabilidad de la violencia defensiva, revolucionaria. Se  autoorganizan en la base y horizontalmente para defenderse y responder: es una  democracia obrera y popular, consejista y asamblearia, que construye  contrapoderes  de base,  conectados  en  redes. Democracia  cualitativamente  superior  a  la burguesa; que exige el  control  obrero  o,  en  su  defecto, transparencia completa en todos los asuntos y total libertad de crítica  e  investigación; que exige al menos, e inicialmente,  el  control  popular  de  la  violencia estatal,  para  evitar  situaciones  involucionistas  conducidas por   una burguesía desesperada por la pérdida del poder.  Es  un  proceso  ascendente que puede truncarse en cualquier momento. Un ascenso de luchas y peleas  que en su interior lleva  el  embrión  de  la  dictadura  de  clase del  Pueblo Trabajador: una democracia real y efectiva para la  inmensa  mayoría  y  que sólo es violenta defensivamente. Así nos lo enseña la historia.

3.- Teoría filosófica.

El  marxismo  se  enfrentó  radicalmente  a   todas   las   interpretaciones idealistas que aparecen en la ciencia, en la filosofía y, en general, en  el conocimiento  humano.  Afirma  que   no   existen   causas   transcendentes, espirituales e inmateriales, inmutables, eternas. Sostiene que todo está  en conexión, en movimiento, en evolución, en contradicción interna  y  externa, en cambio permanente. Tiene pues una visión dialéctica del  mundo  y  de  su materialidad. La  dialéctica,  el  cambio  perpetuo  en  las  cosas,  en  la sociedad, en el pensamiento, tiene formas y modos  de  evolución  según  los procesos concretos por lo que es necesario aplicar la llamada dialéctica  de lo concreto. Ahora bien, dentro de la riqueza de  los  procesos  dialécticos existe un denominador común:

a) unidad, interpenetración y lucha de contrarios, pues el movimiento  en  y de las cosas, en y de la sociedad, en y del pensamiento supone el choque  de fuerzas, su contradictoriedad, lo  que  exige  a  la  vez  su  unidad  y  su interpenetración;

b) cambios cualitativos en la  estructura  y  cualidad  de las formas de la materia, sociedad y pensamiento,  que  aparecen  cuando  el aumento cuantitativo de las contradicciones exige una ruptura de  la  unidad estructural dada;

c) negación y superación del estadio anterior, que  se  da al unísono del cambio cualitativo y en  un  plano específico  de  evolución nueva, que abre nuevos procesos dialécticos.

La evolución de las ciencias naturales  y  de  las  sociales,  así  como  la historia  humana  general  y  específica  del  conocimiento  demuestran   la corrección de estos principios esenciales que, según los diversos autores  y escuelas, adquiere  definiciones  sinónimas:  lógica  de  la  contradicción, lógica dialéctica, lógica de la totalidad, lógica del movimiento, etc.  Pero todas ellas nos remiten substancialmente a la contradicción  interna  de  la materia, a la materialidad de lo real, del conocimiento y de la  acción.  La materia es una categoría filosófica que designa la objetividad previa  a  la especie  humana  concreta  de:

a)  la  naturaleza  inorgánica   desde   las partículas  elementales  hasta  los  inmensos  sistemas  cósmicos;

b)   la naturaleza orgánica,  la  biosfera,  desde  los  microorganismos  hasta  los grandes mamíferos y

c) la especie humana genérica en  su  filogénesis  desde hace más de  dos  millones  de  años.  Ninguno  de  estos  tres  niveles  se comprende al margen  del  movimiento;  por  eso  materia  y  movimiento  son inseparables. Por tanto, si materia y movimiento son una unidad  también  lo son materialismo y dialéctica.

4.- Praxis:

El marxismo sostiene también que, respondiendo a la unidad del movimiento  y de la materia, y a sus regularidades objetivas, plasmadas en  la  ciencia  y en la práctica tecnológica, la especie humana conoce la verdad  objetiva  de los  procesos  concretos,  su  factibilidad  práctica  mediante  el  trabajo intelectual  manual, mediante la praxis. Se trata de un proceso en  espiral, cargado de errores y fracasos. Proceso vital para conocer y aplicar  la  ley de la productividad del trabajo, popularmente conocida como ley  del  mínimo esfuerzo.

La ciencia, el  conocimiento  y  la  tecnología  son,  en  sus  niveles,  la aplicación y el desarrollo histórico de la ley  del  mínimo  esfuerzo.  Pero portan en su interior las relaciones  sociales  de  fuerza,  de  dominación. Especialmente en el  capitalismo,  su  neutralidad  es  muy  reducida  y  en grandes áreas y campos, son  instrumentos  de  control.  Por  eso  la  praxis humana, la capacidad de  pensar  y  actuar  dialécticamente,  es  una  tarea doblemente liberadora ya  que  ahorra  energía  y  vitalidad  dedicándola  a tareas creativas y, además, se  enfrenta al uso nefasto del conocimiento  por la clase dominante.

La  praxis  es  así  la   fuerza   revolucionaria   consciente   que   asume autocríticamente los errores y fallos,   vuelve  sobre  sus  causas  para  no repetirlas  y  se  enfrenta  al  control  y  opresión  capitalista.  También analizará las victorias y porqué se han conseguido éstas. La  praxis  es  el secreto de la supervivencia de nuestra  especie, la  menos  especializada  de todo el planeta pero la más polivalente de todas.
Iñaki Gil de San Vicente
Euskal Herria, 1990


De la introducción al libro “La crisis del capitalismo”, de Karl Max. (Extracto del libro, PDF)

Para Marx, la crisis de 1857 pone en evidencia el divorcio entre el valor de uso del producto específico y el valor de cambio expresado en el dinero.

La separación de la venta y de la compra distingue la economía capitalista de una economía de trueque en la que ‘nadie puede ser vendedor sin ser comprador’ (y recíprocamente) y donde el grueso de la producción está directamente orientado hacia la satisfacción de las necesidades inmediatas. ‘En la producción mercantil’, en cambio ‘la producción inmediata desparece!’. No se produce para las necesidades, sino para el beneficio, la que nada le preocupan las necesidades sociales, sino que tan sólo le interesa la demanda solvente. Pues, ‘si la venta no se produce, es la crisis.’

(más…)


Discurso pronunciado en inglés por F. Engels en el cementerio de Highgate (Londres), el 17 de marzo de 1883. Primera publicación: En alemán en el Sozialdemokrat del 22 de marzo de 1883. Digitalización: José Ángel Sordo para el Marxists Internet Archive, 1999.

(más…)


Una excelente crónica analítica de La Comuna de París escrita “a pie de barricada”, experiencia de la que Marx y Engels extraen algunas conclusiones:

Últimamente las palabras dictadura del proletariado han vuelto a sumir en santo horror al filisteo socialdemócrata. Pues bien, caballeros, ¿queréis saber qué faz presenta esta dictadura? Mirad la Comuna de París: ¡He ahí la dictadura del proletariado!

Federico Engels, 1891

El texto completo está disponible en marxists.org: “La guerra civil en Francia

comuna-parís-foto

Foto: Comuna de París. 1871. Autor: Pierre-Ambrose Richebourg (fuente)

comuna2Foto: Comuna de París. 1871. Autor: anónimo. Fuente.

Otras notas:

La clase obrera, al llegar al Poder, no puede seguir gobernando con la vieja máquina del Estado. La clase obrera tiene, de una parte, que barrer toda la vieja máquina represiva utilizada hasta entonces contra ella, y de otra parte, precaverse contra sus propios diputados y funcionarios, declarándolos a todos sin excepción, revocables en cualquier momento.” (Engels, en el prólogo escrito en el vigésimo aniversario de La Comuna)

El Estado no es más que una máquina para la opresión de una clase por otra.” (Engels, en el prólogo escrito en el vigésimo aniversario de La Comuna)

Contra el Estado, La Comuna “[…] empleó dos remedios infalibles. En primer lugar, cubrió todos los cargas administrativos, judiciales y de enseñanza por elección, mediante sufragio universal, concediendo a los electores el derecho a revocar en todo momento a sus elegidos. En segundo lugar, todos los funcionarios, altos y bajos, estaban retribuidos como los demás trabajadores.” (Engels, en el prólogo escrito en el vigésimo aniversario de La Comuna)

“[…] el primer decreto de La Comuna fue para suprimir el ejercito permanente y sustituirlo por el pueblo armado.” (Marx)

No se trataba de destruir la nación [ni aquella de las grandes naciones que, si en sus orígenes fue instaurada por la violencia, hoy se ha convertido en un factor poderoso de la producción social], sino por el contrario, de organizarla mediante un régimen comunal, convirtiéndola en una realidad al destruir el Poder del Estado.” (Marx)

Emancipado el trabajo, todo hombre se convierte en trabajador, y el trabajo productivo deja de ser un atributo de clase.” (Marx)

La Comuna pretendía abolir esa propiedad de clase que convierte el trabajo de muchos en la riqueza de unos pocos. Quería convertir la propiedad individual en una realidad, transformando los medios de producción, la tierra y el capital, que hoy son fundamentalmente medios de esclavización y explotación del trabajo, en simples instrumentos de trabajo libre y asociado. […] eso es el comunismo !” (Marx)