Libros: “La comunicación jibarizada. Cómo la tecnología ha cambiado nuestras mentes.” Pascual Serrano

Publicado: 08/08/2013 en Uncategorized
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El sistema educativo en en neoliberalismo es un cascarón vacío. No prepara ciudadanos, no forma para ser mejores personas, sólo le interesa tener mayor control sobre la población y cuanto más ignorantes mejor.

[…] la emoción ha robado prestigio a la reflexión. “la instantaneidad ha vencido al proceso y el suceso puro a su explicación.” (Vicente Verdú)

La proliferación de imágenes, que responde al imperativo estético, contamina la argumentación. La emoción pasa por delante de la razón, la exhibición por delante del diseño y el espectáculo por delante de la lógica.

Cada nueva tecnología de la información supone un paso más hacia lo que George Steiner denomina “retirada de la palabra”.

“La red está en constante movimiento y uno no puede fijar la atención; la gente piensa que está muy informada pero es lo contrario. En realidad no lo está porque no tiene tiempo para pensar y cuanto menos piense, mejor para el poder.” (El roto). Estamos informados de todo pero no nos enteramos de nada. [estamos informados hasta de lo que desconocíamos que existía]

Todo es susceptible de pasarse a la versión micro: micropoesía, microrelatos, microcine, …

El nuevo modelo de pensamiento breve e inmediato es incompatible con el conocimiento adecuado del contexto en el que se desarrollan los acontecimientos y de los antecedentes imprescindibles para comprender lo sucedido.

Los apologistas de las nuevas tecnologías dicen que la asistencia a todas esas pantallas de forma simultánea muestra una nueva capacitación de las jóvenes generaciones que, a diferencia de los mayores, pueden hacer todo eso a la vez. En mi opinión, el mérito de tal capacidad se basa en que todas esas actuaciones requieren un esfuerzo intelectual mínimo y superficial. Ninguno de los estímulos contiene una reflexión mental compleja ni una elaboración deductiva elaborada. Son sencillamente estímulos audiovisuales que requieren poca dedicación intelectual. Esos mismos jóvenes que el mensaje publicitario de las nuevas tecnologías nos presenta como hipercapacitados ya no soportan leer un libro durante 30 minutos sin interrupción. “Cada vez que encendemos el ordenador nos sumergimos en un ecosistema de teconologías de la interrupción” (Cory Doctorow)

Con el nuevo hábito de la simultaneidad de tareas hemos arrinconado la tradición intelectual de solitaria concentración como tarea única.

“La gente que lee textos lineales entiende más, recuerda más y aprende más que aquellas que leen textos salpimentado de vínculos dinámicos.” (Nicholas Carr)

Estamos experimentando lo opuesto a la trayectoria que seguimos a principios de la civilización, estamos evolucionando de ser cultivadores de conocimiento personal a cazadores recolectores en un bosque de datos electrónicos.” (Nicholas Carr)

Una sobrecarga de información no supone una mejor información; sólo significa eso: más información. Ello se traduce en que sólo aquellos que están mejor preparados y poseen un buen nivel cultural previo son capaces de sacarle provecho a internet; para el resto, no pasa de ser un escenario para el cotilleo y el intercambio de naderías. Paradógicamente, la sociedad del conocimiento se ha convertido en la sociedad de la ignorancia.[*] El exceso de información consigue que nadie sepa bien por qué suceden las cosas.

[*] La sociedad de la ignorancia. Gonçal Mayos, Antoni Brey ( eds.), Joan Campàs, Daniel Itinnerarity, Ferran Ruiz, Marina Subirats. Barcelona : Península, 2011, 217 páginas. (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=138008)

“El desarrollo de internet ha provocado que la evolución tecnológica haya avanzado a un ritmo muy superior al de la evolución biológica” (Gonçal Mayos)

La sensación de sobresaturación informativa no la teníamos antes cuando entrábamos en una biblioteca. Terminamos actuando como en un bufé libre donde, sin tener que pagar más dinero, como ahora en los medios, cogemos un poco de cada parte porque queremos saber de todo y al final no sabemos de nada.

El problema es hoy la visibilidad […] cualquier puede crear su propio medio de comunicación ciudadana. El problema no es hacer el medio, sino conseguir que alguien te vea. La obsesión de ser emisores nos embriaga con el entusiasmo de los que pensamos que todos podemos ser periodistas y opinadores sin darnos cuenta de que eso ya estaba inventado […] en la barra de los bares. La de “todos periodistas” es una de las razones por las que la red es cada vez menos fiable como fuente de información. En el mercado de la información la mercancía es la atención. El que más grita y más insiste es finalmente quien hace hace un hueco a su discurso. Y el mensaje no sólo hay que gritarlo, también hay que simplificarlo. De ahí que esa es la estrategia que más triunfa en un debate televisivo [igual que en la barra del bar]. El problema es que no podemos dedicar el mismo tiempo y el mismo esfuerzo a todos los temas de la agenda informativa que nos interesan.

No es facil que los ciudadanos ejerzan la gobernanza y el empoderamiento democráticos en la sociedad actual, pues debe hacerse cargo de problemas complejos sobre los que la humanidad no había tenido ‘agenda’. Ello exige al conjunto de los ciudadnos un saber y una reflexión que requieren tiempo y dedicación, que hoy mismo son bienes escasos.

La sobredosis agota, incapacita y nos vuelve sordos en buena medida. Es lo que ahora está sucediendo con la difusión superficial y sin análisis de tantas tragedias. Pero además, la saturación informativa de guerras, catástrofes, crímenes y genocidios cumple una función ideológica reaccionaria: el individuo espectador lo vive como una sensación de peligro externo, se siente sitiado por tragedias y opta por un atrincheramiento social, un conservadurismo defensivo ante todo lo malo que sucede ahí fuera [doctrina del shock]

El ciudadano como fuente informativa y difusor de contenidos arrebata poder a las organizaciones mediáticas pero supone todo un culto a la individualidad. Modelo de individuo profundamente narcisista. Incluso muchos de los que pertenecen al grupo con valores solidarios no pueden evitar impregnarse de ese mismo narcisismo y acaban simplificando los análisis para adaptarse al modelo jibarizado predominante.

Ausencia de rigor […] el sistema actual permite que se conozcan todas las verdades pero también todas las mentiras y en muchos casos sin que el público tenga la capacidad de diferenciarlas. El modelo actual se nos presenta como la superación del oligopolio informativo de los privilegiados pero, en este nuevo sistema, el informador espontáneo (columnista de medios alternativos, bloger, supuestos expertos, etc.) apenas nos explica cual es su cualificación, de donde procede, desde donde informa, de qué vive, es decir, todos los intereses que pueden afectar a sus informaciones. El resultado de todo esto es una red plagada de falsas noticias, comentarios, foros, encuestas, cartas de lectores, blogs u opiniones anónimas aparentemente libres pero que pueden estar pagadas y no tienen ningún fundamento de veracidad.

La superficialidad, la jibarización y especialmente la ausencia de rigor ha llegado también a la prensa alternativa. La información sin control de calidad ni profesionalidad, dominada sólo por la espontaneidad y las decisiones de una audiencia anónima no ayuda a acabar con el oligopolio tradicional ni a mejorar la democratización.

Lo que es indiscutible es la tendencia dominante a convertir toda información en espectáculo.

Elogio del aburrimiento: Hay dos formas de impedir pensar a un ser humano: una es obligarle a trabajar sin descanso; la otra es obligarle a divertirse sin interrupción.

La idea de una información gratuita no implica un concepto social progresista como la de una sanidad o educación públicas. Estos últimos no son servicios gratis, son financiados por la comunidad. (Alternativa: acceso libre a la información -> dar a cada ciudadano un ticket diario que usaría para adquirir el periódico que quisiera. Luego ese periódico cobraría el ticket al estado)

La revolución tecnológica no ha supuesto que el panadero, gracias a su iPhone o su tableta conozca mejor las claves para entender la guerra de Chechenia o ni siquiera el conflicto minero español. Hablamos de mayor democratización de la cultura si el profesor de universidad estuviese discutiendo con el barrendero de su barrio sobre Kant, pero esto sólo ocurre en Cuba, curiosamente un país donde menos popularizados están los nuevos productos tecnológicos para el uso individual.

El predominio de los medios audiovisuales ha conseguido colonizar nuestro tiempo de ocio … [de mayo del 68] el capitalismo ha aprendido la lección y ha desarrollado todo un sistema de espectáculo comunicacional y cultura basura que nos distraiga de la miseria cotidiana.

La superficialidad sintoniza más con un ideario que no pretenda cambiar las estructuras de poder vigentes. En cambio, un ideario que pretenda desarrollar el análisis, el pensamiento crítico, que ponga en tela de juicio las estructuras de poder, requiere una información y un pensamiento más elaborado, más profundo y argumentado.

Para superar el tsunami de superficialidad y banalidad al que estamos asistiendo es necesario hacer justo lo contrario de lo que estamos haciendo.

Los acontecimientos y los asuntos tienen una historia sin cuyo conocimiento no es posible saber realmente qué es lo que sucede. Si algún medio o algún documento nos propone informarnos de algo sin recurrir a la historia nos está engañando.

Competir con internet con las armas de la brevedad y la grafía supone un fracaso absoluto. La única posibilidad de salir victorioso en la competencia contra internet es ofrecer lo que este no hace, aunque lo pidan cada vez menos lectores. Es decir, profundidad de análisis y contexto sin miedo.

“El periodismo que sobrevivirá será el que haga pensar a la gente […] Internet da información pero no conocimiento. Hacen falta una serie de elementos como el contexto, fuentes especializadas, etc., para conseguir que la información se convierta en conocimiento.” (Javier Darío Restrepo, Profesor de la fundación “Nuevo periodismo iberoamericano”)

Gyu Debord afirmó que “la misión histórica de instaurar la verdad en el mundo no pueden realizarla ni el individuo aislado ni la muchedumbre atomizada”.

Ante el ataque total contra los trabajadores no es tiempo de #hastags, sino de barricadas.

Hoy el principal soporte del pensamiento del pensamiento alternativo es el libro tradicional.


Alguna bibliografía:

  • Carr, Nicholas. “Superficiales. ¿Qué está haciendo internet con nuestras mentes.” (Taurus 2012)
  • Debord, Guy. “La sociedad del espectáculo.”
  • Riviere, Margarita. “El malentendido. Cómo nos educan los medios de comunicación.”

Otra bibliografía (personal):

  • Mattelart, Armand y Michèle. “Historia de las teorías de la comunicación.” Ed. Paidós 1997.
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