Versión 3.0
Fuente: http://www.unalineasobreelmar.net/mapa-conceptual-de-la-acampada/
Versión 3.1
Fuente: http://www.unalineasobreelmar.net/2011/06/08/mapas-y-palabras/
Versión 3.0
Fuente: http://www.unalineasobreelmar.net/mapa-conceptual-de-la-acampada/
Versión 3.1
Fuente: http://www.unalineasobreelmar.net/2011/06/08/mapas-y-palabras/
Vía microsiervos.
Haz clik en la imagen para verla ampliada
”La televisión etiquetada: nuevas audiencias, nuevos negocios” (II)
Jośe M. Álvarez Monzonillo (coordinador)
Fundación Telefónica.
Conclusiones y tendencias.
“La televisión etiquetada: nuevas audiencias, nuevos negocios“
Jośe M. Álvarez Monzonillo.
Fundación Telefónica.
Introducción:
[...] internet hace posible el espectador ‘anyone, anywhere, anytime’, y remueve todas las fichas que estaban aferradas en el modelo analógico.
Dos grandes transformaciones:
Me siento como un “vagabundo del Dharma” (Jack Keoruac). O mejor, como Woody Guthrie, haciendo autostop hacia el oeste, de camioneta en camioneta (de empleo en empleo) cantando para pagar el viaje, … o dando el cante, que cada uno hace lo que puede. Un mercenario del karma.
Thanks for the wild turkey and the passenger pigeons, destined to be shit out through wholesome American guts.
Thanks for a continent to despoil and poison.
Thanks for Indians to provide a modicum of challenge and danger.
Thanks for vast herds of bison to kill and skin leaving the carcasses to rot.
Thanks for bounties on wolves and coyotes.
Thanks for the American dream, To vulgarize and to falsify until the bare lies shine through.
Thanks for the KKK.
For nigger-killin’ lawmen, feelin’ their notches.
For decent church-goin’ women, with their mean, pinched, bitter, evil faces.
Thanks for “Kill a Queer for Christ” stickers.
Thanks for laboratory AIDS.
Thanks for Prohibition and the war against drugs.
Thanks for a country where nobody’s allowed to mind the own business.
Thanks for a nation of finks.
Yes, thanks for all the memories– all right let’s see your arms!
You always were a headache and you always were a bore.
Thanks for the last and greatest betrayal of the last and greatest of human dreams.
William S. Burroughs
“Practicar el arte de la vida, hacer de la propia vida una obra de arte equivale en nuestro mundo moderno líquido a permanecer en un estado transformación permanente, a redefinirse perpetuamente transformándose o al menos intentándolo en alguien distinto del que se ha sido hasta ahora. Transformarse en alguien distinto equivale sin embargo a dejar de ser el que se ha sido hasta entonces, a destruir y sacarse de encima la vieja forma, como un serpiente muda la piel o un marisco su caparazón, a rechazar una a una las máscaras gastadas que el flujo constante de oportunidades nuevas y mejoradas en oferta ha demostrado que están agotadas, que son demasiados estrechas o que no han sido tan plenamente satisfactorias como lo eran en el pasado.
Para exponer al público un nuevo yo y admirarlo en un espejo y en los ojos de los otros, uno necesita sacar de su vista y de la vista pública al viejo yo, y posiblemente también de su propia memoria y de la de los demás. Cuando emprendemos una autodefinición y una autoconfirmación practicamos una destrucción creativa, día a día.
Somos pues artistas de nuestras vidas, tanto si lo sabemos como si no, si queremos como si no y si nos gusta como si no. Ser artista significa dar forma a lo que de otro modo no lo tendría. Manipular probabilidades. Imponer un “orden” de lo que de otro modo sería caos, organizar una colección de cosas y acontecimientos que de otro modo sería caótico-aleatoria, irregular, y por tanto impredecible, propiciando que determinados acontecimientos tengan más posibilidades de producirse que otros.”
Volver de un sitio como los campamentos de refugiados de Tinduff (Argelia), el Sahara ‘liberado’ (la nada territorial liberada), te enfrenta de bruces a tus contradicciones, a las que quieres llamar emociones, hace que caigan los velos brumosos pero persistentes y tan reales como las pesadillas que hasta hace apenas unos días te servían para aceptar lo que te rodea, juzgándolo desde la arrogancia de pensarte mejor, diferente, consciente.
No conoceré el miedo. El miedo mata la mente. El miedo es el pequeño mal que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Permitiré que pase sobre mi y a través de mi. Y cuando haya pasado, giraré mi ojo interior para escrutar su camino. Allí por donde mi miedo haya pasado ya no quedará nada, sólo estaré yo.